jueves, 29 de agosto de 2013

viernes, 3 de mayo de 2013

Un Cierre sin Final

Es difícil dar un cierre a una experiencia de este calibre. Seguramente por eso, a más de un año de haber terminado el viaje, este blog quedo así, sin cierre o final. Un cierre creo que merece y hete aquí, un saludo final para quienes me bancaron en este camino. En contraste, no creo en el final. Este blog, sigue siendo visitado por quienes están por viajar, quienes están viajando o quienes ya lo vivieron. Como el viaje, hay cierre pero no final. No sigo en el sudeste asiático pero sigo… en algún otro lugar, en la vida real o aquella que sueño, arrastrando los ideales que un viaje como este ayuda a intensificar.

Recomiendo desde lo más profundo de mi ser viajes de este tipo y les deseo tengan el valor y la audacia para que, en esta vida “real” de trabajos y obligaciones, encuentren un lugar para seguir el impulso. No reniego de esta vida, solo creo en experiencias que nos hagan disfrutarla un poco más.

Sin más, ha sido un placer.

Hasta pronto.

viernes, 11 de mayo de 2012

Ashram -parte2

A medida que pasaron los días mis niveles de inquietud bajaron. Empecé a "Enten-der" un poco más. Los horarios, las canciones y las clases de yoga y meditación empezaban a tener algo de sentido. La "buena" nos explicó como era la caminata alrededor del templo (tocar la campana, tirar flores, caminar una vuelta casi completa como las agujas del reloj hasta las 9, volver hacia atrás e ir a tocar nuevamente las 9). Nos explicó que bajo este templito estaba la tumba del guru que murió hace unos años mientras meditaba. Los cánticos cada vez se hicieron mas fáciles de seguir (obvio q a la noche antes de dormir practicábamos nuestros prefe
ridos) y de a poco empezamos a ser parte. Empecé a relajarme más en las clases y aunque siempre con dolor de piernas y rodillas, vi mejorías.

Cuando ya estábamos mucho mas cómodas y empezábamos a disfrutar la experiencia, hubo un turning point en nuestra estadía que marco un antes y un después y fue dictado por dos situaciones. Una es que muchos de los que estaban se fueron. Algunos a seguir con sus crazy-vidas y otros a meditar a la montaña. El segundo hecho que para mi fue clave en nuestro rol dentro del ashram fue un impulso artístico. Mandakini y su marido que es cirujano se acercaron una noche diciendo que estaban vendiendo remeras a 10 us. Y que con la ganancia iban a hacer unas operaciones gratis a nenes con cáncer. Las remeras que vendían estaban pintadas por ellos y eran bastante horribles pero sentíamos un poquito de presión y un poquito de ganas de ayudar. Miramos todas varias veces pero no había una que zafara y con mochilas llenas, cargar remeras espantosas no estaba en los planes. Vi que había pinturas cerca y después de consultarlo con canu, le pregunté a mandakini si podíamos pintar nuestras propias remeras. Dije que queríamos ayudar y que como al día siguiente era domingo y no había actividades, nos parecía lindo hacerlo como actividad. Con los ojos iluminados, me dijo que si. Al día siguiente, pintamos nuestras remeras y todos nos sonreían. Creo que ahí pasamos a ser las populares del ashram. Mandakini nos amaba. El marido que jamás antes me dirigió la palabra se intereso en mi vida, en saber de donde venía y que hacia. Ni te cuento cuando esa noche nos pusimos las remeras.... (Que eran tan horribles como las que habían hecho ellos) sonrisas, elogios y más.

Cuando nuestro grado de popularidad llegaba a su máximo esplendor, llegó gente nueva que nos vio a nosotras como "las viejas, las que saben ". Nos preguntaban cosas y esperaban nuestro pie para empezar las canciones. Pasar de ser "las nuevas" a ser "las que entienden" es un cambio tan perceptible que fue imposible no notarlo. Mandakini elogió la rapidez con la que aprendimos los cánticos, mataji nos sonreía al pasar y seguíamos las clases como si las hubiéramos tomado toda la vida. Empezaba a entender el estilo de vida y de a poco a disfrutarlo.

Fue difícil irnos. Empezamos a querer este lugar y a su gente, a su paz y al ganga y claro, a pushti. Ellos tampoco querían que nos fuéramos, me di cuenta. Pero como todo,tiene un fin. Nos despedimos con la intención de volver algún día. Aprendí muchísimo. Miento si digo que logre meditar o que el estilo de vida yogi o las creencias me convencieron del todo. Definitivamente tomo cosas que espero aplicar a mi vida cotidiana y creo que es algo por lo que todos deberían pasar. Una de las cosas que espero aplicar es la limpieza yoguense de la nariz. Me compre el cacharro y todo. Ustedes sabían que si inclinas la cabeza hacia un lado y vertes agua 

domingo, 6 de mayo de 2012

Ashram.Sus personajes


Cuando llegamos al ashram, la gran familia se conformaba de la siguiente manera:

*estas son notas del día 2 o 3 del ashram. Muchas de las cosas que aparecen acá, aprendería más tarde, son son exactamente así. Me parece prudente respetar el orden cronológico de mis descubrimientos por lo que decidí mantener las notas tal 
cual las encontré.

Mataji: Guru del ashram. Tiene entre 70 y 80 años. Viste siempre una túnica naranja. Lleva rastas de color gris que le llegan a la cintura pero que suele tener atadas en una forma de turbante. Es de origen sueco. Vino hace alrededor de 40 años. No se si se caso, se ennovio, o que carajo hizo con el guru del lugar (que murió hace 10 y esta enterrado en el jardín). A él le rezamos todas las noches.

Ganga: hijo de mataji y el guru. Es quien nos recibió. Usa pelo largo y un pañuelo tipo pollera. Da clases de yoga y meditación. Me sonríe todo el tiempo.

Mandakini: Segunda hija de los gurus. Da clases de yoga. Es la que canta mas fuerte en el aarti de la mañana, me enseñó a hacer la vertical de cabeza.

Esposo de Mandakini: merodea por el ashram. Según lo que escuché vino hace un tiempo y ahí la conoció. Vive acá hace 1 año. Me dijeron que es médico pero no se si es verdad. Nunca viene a los rezos o las clases.

El limado del bombo: es de Canadá y habla un poco de Español. Tiene el pelo largo y usa pantalones hippies de colores o una tela tipo pollera (sin remera). Lleva su bombo a todos lados y lo toca en los rezos (me gusta como toca). Se cree que sabe todo y por eso me cae un poco mal. Varias veces lo escuché dando sermoncitos a otros "no saques fotos en el rezo. De donde yo vengo, si te ven, empiezan de nuevo porque el fuego es luz y estas alterando la esencia..." O "la TV reemplaza al fuego. Antes todos de sentaban alrededor del fuego a buscar ideas, ahora la TV nos refleja ideas de otros" o "todos los animales son especiales, tenemos que observarlos y aprender de ellos". Mmm...( Ahora que los escribo no me parecen tan  mal, pero posta que dicho soberbiamente y con tonito de me creo mil, no esta bueno)

Vieja y su hija: Vieja tiene tipo 60 (sorry gentes relativamente mayores. Su nickname es "vieja" no es que piense que todos los de 60 son viejos, es solo que... Uf... Cola de paja... Whatever, se llama así y si no te gusta, anda al psi.) Vieja no pincha ni corta. La hija es la única que esta mas perdida que nosotras.

La pareja: Son de Australia. Son los únicos relativamente normales. Tiene conversaciones coherentes y ojos azules bellísimos, además, visten de forma normal.

La del pañuelo en la cabeza: sabe todo. Las canciones sin mirar la letra, los lugares, todo. Me dijeron que vino varias veces. Una vez se quedo 2 años. Considera a Mataji su guru. Me hace acordar a mi tía Analia. Es linda.

La flaca loca: es rarisima. Come comida diferente. Nunca va a las clases de yoga. A veces va al cuarto de música y canta sola, bah grita sola. A veces hace cosas medio raras. Siempre tiene el pelo despeinado como una loca.

La otra flaca: la flaca que no usa pañuelo. También sabe todo. Le encanta servir la comida. A veces vas caminando y te pregunta si te puede dar un abrazo.

La de pelos en las axilas: una que cuando le pregunte de donde era se hizo la viva y no me contesto, como diciendo del mundo, de la naturaleza. Tiene pelo en las axilas. También canta como la loca y se sienta siempre a orillas del ganges a ver el sol salir atrás de los himalayas (la veo porque yo me siento atrás de ella).

La petisa buena: es una buena que nos enseñó a caminar alrededor del templito del guru para que no sigamos haciendo el ridículo. Es de Alemania. me cae bien.

El viejo de blanco: esta retirado y pasa algo de su tiempo acá. Me genera ternura. Hoy se vistió de azul. Igual sigue siendo el viejo de blanco. Canta las canciones fuerte.

Mangalam: perro grande y hermoso pero muy oloroso. MUY!

Pushti: cachorro hermoso. Mi preferido.

El otro perro: no se el nombre porque es feo. Perdón perro feo.

Bueno, después estamos Canuta y yo.

Canu: le sale re bien sentarse en posición de flor de lotus pero le cuesta concentrarse y hacer la vertical de cabeza. Esta casi irreconocible interactuando con los perros pero todavía anda distanciada de los monos.

Y yo... Ahí estoy, sufriendo mis rodillas a la hora de sentarme. Oscilando entre que cool, acá están todos locos y dejame de joder con las 4 de la mañana. Pienso que si me llevo alguito de acá, capaz pueda aplicarlo a mi vida cotidiana y en una de esas, ser mas feliz.

Question to self: si uno piensa que todos a su alrededor están locos, entonces el loco es uno?

Note to self: Definir loco.

Ashram. Parte 1

Llegamos bien temprano a la mañana. Entramos y nos recibió un perro gigante, hermoso y sumamente oloroso (mangalam) y un hombre de alrededor de 30 años que en segundos se presentaría como Ganga. Hablaba pausado y casi susurrando nos ofreció un chai y nos dijo que teníamos que llenar unas planillas. Mientras tomaba mi te y conversabamos intente imitar sus formas (imaginate yo y mi acelere característico intentando mimetizarme con un yogi). Después de terminar el papeleo, nos llevo a nuestra habitación que era una de las nuevas así que estaba super bien. Nos dijo que había clase de yoga a las 8 pero como no habíamos dormido en toda la noche decidimos descansar y unirnos directamente al almuerzo.

Entramos al salón de comer donde habían unas colchonetitas en el piso formando una ronda. Cada una tenia enfrente un plato, un vaso y una cuchara. Nos sentamos en unas vacías y esperamos mientras iban llegando el resto de los comensales. De repente empiezan a entonar unos cánticos rarísimos y ahí fue cuando dije "what  the fuck! Donde estoy?". Los cánticos se repetían una y otra vez mientras una sra. nos servía la comida. Arroz, chapati, verduras, yogurt. Cuando la señora terminó de servirnos a todos la gente empezó a comer. Mano derercha al plato y a la boca, mientras la izquierda descansa. Algunos usaban la cuchara. Yo, empecé con la cuchara y al cabo de unos segundos pensé "si voy a hacerlo, lo hago bien", deje mi cuchara y metí la mano en el arroz. Intente llevarlo a mi boca mientras se escurría por entre mis dedos. Intenté varias veces y decidí mechar entre cuchara y mano como para no cagarme de hambre. Cuando terminamos de comer, cada uno llevaba su plato y lo lavaba.

Yo estaba ahí parada como esperando que algún madrij (profe de gym) me diga que había que hacer... Como si hubiera algo que hacer... La sensaciónera de estar ahí parada mirando alrededor a ver si alguien decía algo. Si me daban algún indicio de que la iba ese lugar. No pasó. Cada uno se dedicó a lo suyo y yo, sin saber que hacer, me fui a leer a mi cuarto.

A eso de las 4 nos juntamos para una clase de respiración (pranayama). Que aprendí? Que sentarse con las piernas cruzadas es fucking doloroso y mientras Ganga cerraba los ojos poseído por el sol y relajado yo abría los mios y estiraba las piernas tratando de no ser vista.

La cena fue parecida, casi idéntica al almuerzo. Y después de eso nos sentamos alrededor del fuego a cantar. Me dieron un librito con las letras de los cánticos y mantras y sin lograrlo, intenté seguir el canto. Después de un ratito de cantar, todos se pararon y caminaron al jardín y seguimos cantando a un mini templito con una estatua. Yo no cazaba ni una mosca. Alrededor de estos locos cantantes, 
solo quería que termine e irme a dormir. Después de cantar un rato, de a uno  empezaron a hacer una caminata alrededor del templito. Primero tocaban una campana, tiraban unas flores al medio y daban una vuelta. Con el corazón que se me saltaba por la boca intenté imitar el proceso (mas tarde aprendería q lo hice todo mal). Cuando todos terminaron de pasar, la guru madre nos dio una tortita que ha
bía estado en el templito durante los cánticos, y sin mas nos fuimos a dormir.

Asi pasaron mis primeros días de ashram... Algo confundida. Como esperando que alguien me tire la posta del lugar. Creo que una buena forma de describir mi sensación es inquitud Estaba inquieta. Me gusta entender. Saber que pasa y elegir donde ubicarme. Aca, definitivamente, no entendía que estaba pasando. Me fui a dormir sabiendo que a las 4 tenia que levantarme para seguir cantando...

lunes, 23 de abril de 2012

Indicios para saber que tu vida, no es normal:



 -ver un camello caminando en la calle y que no te llame la atención

 -meterte a la pileta y secarte con una toalla. Bañarte a las 2 hs y secarte con la misma toalla. Irte a dormir a la media hs y taparte con esa misma toalla que además de sucia esta mojada. No darte cuenta que eso es fuera de lo ordinario hasta escribir este post

 -esperar 20 minutos en la puerta de un hotel porque no hay nadie para pagarle tu estadía. Que tengas que irte sin pagar porque sino perdes el bondi que te lleva al próximo pueblo. Que en la mitad del viaje un sr. te acerque un teléfono y del otro lado, el dueño enojado te grite que te fuiste sin pagar y tengas que darle la plata al conductor del bondi mientras todos te miran como si sos un ladrón.

 -que tengas que esperar a que dos vacas dejen de pelearse para cruzar la calle

 -que la gente haga pis en la calle

 -que en agencias de turismo vendan viajes en avión, tren, bus o camello

 -que te genere felicidad tirar ropa solo porque tu mochila pesa menos

 -regatear siempre. Sin importar cuanto, como, donde o porque, regatear

 -comer en el piso y con la mano (no te hablo de un pepino... Te hablo de arroz con curry)

 -lavarte los dientes con agua mineral

 -levantarte a las 4.30 de la mañana para cantar alrededor del fuego junto a otros in-ordinarios o locos de la cabeza (digo yo... Podríamos hacer un consenso y juntarnos a shiva-cantar en un horario mas razonable, no?)

 -comprar baratijas inservibles (como elefantes que cuelgan y cajas de papel mache) con la felicidad y dedicación con la que uno compra piedras preciosas (y además pagar un envío internacional que sale mucho más caro que todo lo que hay adentro de la caja, solo para hacer lugar y poder comprar más colgantes con más elefantes)

 -cerrar la ventana de los bondis para que el liquido rojo que escupe el de adelante no se te estrole en la frente

 -cagar en un pozo. (Si! Sabelo)

 - festejar cuando el colchón es... O sea, festejar cuando hay colchón.

 - lavarte los dientes, escupir en la bacha  y que la pasta de dientes caiga derechito a tus pies (no hay tubo que saca el agua, es un agujero que hace caer el agua al piso. Entonces seré curiosa, para que mierda esta la bacha?)

 -que un bus ride de 12 horas no te parezca grave (siempre existen los de 24 hs y con retraso del tren)

 -comer en un resto vegetariano y no darte cuenta que lo es hasta tres días después.

 -no estar mal de la panza pero tampoco estar bien. Jamás

 -elegir una y mil veces todas las experiencias que acabo de mencionar.

sábado, 21 de abril de 2012

La historia de Rekah o el día en que aprendí a cocinar comida hindú

Caminabamos por el pueblito hacia el clock tower (centro del pueblo donde hay al gunos mercados) cuando vimos un cartel que decis "cooking classes". Desde que em pezó el viaje que queremos hacer una clase de cocina pero por un motivo u otro  nunca terminamos haciéndola. Teniendo en cuenta que jhodpur es famoso por sus especias, nos pareció que podíamos averiguar sobre la clase ya que tenia mas senti do comprar cosas q minimanente sepamos lo que son. Nos acercamos a la puerta de  un shop que tenia especias y algunos otros artículos expuestos y nos recibió una sra, que mas adelante se presentaría como Rika.

Le preguntamos por el curso de cocina y nos explico que eran varias horas que aprenderíamos varios platos que in cluían curry, dal, panes y arroz. Le preguntamos el precio y nos dijo que salia  850 rupias (alrededor de 17 dólares). Nos pareció un poco caro e intentamos rega tearle el precio. Le dijimos q nuestro presupuesto era de 500 rupias (10 dolares) que si podía hacernos descuento. Nos dijo que por 500 podía enseñarnos menos co sas pero que no podía bajarlo. Nos pareció simpática, sincera, pero además nos pareció caro. Le dijimos q íbamos a pensarlo y nos fuimos. Dimos unas vueltas por  el mercado y solo encontramos un hombre que también dijo que daba clases, que nos cobraba 700 rupias pero que no nos transmitió ni una pizca de la confianza de la sra.

A modo de resumen: volvimos a la casa de Rekah. Nos dijo que había estado pidiéndole a Shiva que volvamos porque jamas había entrado alguien a su casa y se había ido así. Dijo que no le importaba la plata, que ella iba a enseñarnos y que después le diéramos lo que quisieramos. Nos invitó a pasar y nos preparo un chai. Mientras lo hacia nos explico el procedimiento y nos dijo que al día siguiente lo haríamos nosotras. Nos pregunto como llegamos ahí y si sabíamos quien era. Le explicamos que solo fuimos ahí porque vimos el cartel de la puerta y que no tení amos idea del lugar antes de verlo. Entonces nos mostró en internet que aparece  en tripadvisor (página con info para viajeros) como la segunda atracción mas recomendada de jhodpur con alrededor de 50 comentarios. Nos contó que hace varios  años que enseña a cocinar, que las especias las prepara su marido y que hace 10 años ella no sabia hacer ni arroz. Mientras nos contaba cosas, por lo bajo y en español, nos decíamos que íbamos a pagarle lo que quisiera y más. Tan encantadora que queríamos darle todo. Nos despedimos con mucha ilusión y quedamos en volver  al día siguiente a las 5 de la tarde. Cuando salimos ya sentimos algo especial.  No nos cansamos de decir cuan dulce era y cuantas ganas de cocinar que teníamos.

A las cinco en punto estábamos en la puerta de la casa de Rekah. Nos hizo pasar,  nos dio nuestras fotocopias con recetas, y mientras acomodaba un poco el espacio nos contaba q esta mal de la rodilla, que le duele mucho, que va a operarse de  ligamentos en 10 días. Le conté que yo también había tenido una lesión en la rodilla y que me había operado. Instantáneamente se sintió identificada y se le hizo una gran sonrisa cuando le mostré mis cicatrices, le dije que con paciencia y  rehabilitación iba a estar bien. Me hizo mostrarle que podía doblar y estirar la pierna, llamó al marido para que vea. El clima ya se había tornado mas amigable, intimo.   Ambiente ordenado, recetas en mano, gas encendido, its tea time. Con los elemen tos enfrente y la ayuda del marido preparamos nuestro primer chai (2 tazas de le che, una cuchara de te negro, media de mezcla para chai, 2 cucharas de azúcar.  Mezclar despacio hasta que hierva. Bajar el fuego y volver a subirlo. Repetir procedimiento 5 veces. Colar y tomar). Hmmmm... Tan rico como el de los expertos.   Seguimos con Arroz Biryani (con azafrán, verduras y frutas secas) y lo acompaña mos con raita (yogurt con pepino y frutas). Mientras lo comíamos, charlábamos,  nos reíamos a carcajadas y conocíamos mas de la historia de esta familia, dejamos macerando el azafrán con la leche para preparar mi preferido, lassi con azafrán (yogurt, azafrán, crema y mix de nueces almendras y caju).

Cabe destacar que creo q el mousse de maracuja y los coloridos macaroons deberían hacer espacio y dar  lugar al safron lassi para ser el postre top que colme los cool-restos de paler mo. Nos reímos más. Comimos mas. Sacamos fotos con cacerolas en la mano. Filmamos videos divertidisimos y fue mientras hacíamos nan y chapati (panes) que Rika nos contó un poco de su historia.   Originalmente del sur de India. Su padre le arreglo el matrimonio con este, el último de 5 hijos. Nos mostró la única foto que vio antes de casarse y nos contó  cuanta suerte tiene de estar con este hombre tan bueno. Fotos de sus dos hijas cuando eran chiquitas (ahora tienen 9 y 10 años). El marido iba y venia todo el  tiempo con una sonrisa gigante. Probaba nuestros platos. Hacia chistes. Me pedía que le enseñe español y miraba a su mujer con miradas complices de esas llenas de amor.

Rika nos contó que la casa en la que viven, que era donde nos encontrá bamos, que también era el negocio a la calle y que también era donde tiraban col chones y dormian era de ellos y que el piso de arriba era de uno de los hermanos. Nos contó que hace unos años no tenian nada. Que luchaban por unos pesos y que  con mucho amor y esmero había llegado hasta donde estaban hoy. Nos contó la historia del italiano que entro, le dijo que quería especias pero no sabia cocinar y  le pidió que le enseñara. Después de la clase, le compró 50 paquetes de especias y le dijo que tenia que empezar a enseñar. Una mujer inteligente, con visión de  negocios, con el corazón tan grande que mientras hablaba se me puso la piel de gallina mas de una vez. Y como en toda historia donde hay alguien valiente y que  triunfa hay celos y hay malos. Los hermanos del marido, enojadísimos porque empe zaban a tener plata un día en medio de discusiones agarraron una botella de vi drio y se la tiraron en la cabeza. Sangre en el piso, en los paquetes de especias, en todos lados. Agarre a las nenas y nos fuimos los 4 a la calle. A eso de la 1 de la mañana no hay rikshas (taxis) así que nos quedamos toda la noche en la ca lle. Cuando volví al día siguiente estaba todo limpio. Hasta el sari que habia dejado acá todo ensangrentado. Cuando vi al hermano y su mujer me dijeron -que pen sabas que íbamos a dejar evidencia?- jamas se arrepintieron o pidieron perdón. Le dije a mi marido que no se preocupe. Si empezamos el negocio una vez de cero po demos hacerlo de nuevo así que aunque nos echen, vamos a estar bien. Rekah esta tramitando un préstamo para comprarle la parte de arriba a los celosos, digo hermanos. Un contador llego en la mitad de la clase para hablar con ellos y se tomo un lassi de mi creación. Bromee que si con ese dulce de los dioses teníamos que convencerlo y ella dijo que era muy bueno que nos haya visto porque tie nen que ver que su negocio funciona para que les den el préstamo.

 Despues de cocinar un palak masala (curry con queso tipo ricota) comer varios nan y rotis y aunque los temas de conversión seguían fluyendo nos dedicamos a elegir las especias que queríamos llevarnos (que terminaron siendo mas de dos kilos de especias de todos los colores, olores y sabores). La plata que teníamos encima no nos alcanzó para pagarle así que volvimos a la mañana siguiente para darle el  resto.    El sueño de Rekah es que la gente visite Jodpur para ir a su clase de cocina. Quiere aparecer en "los libros" (guias de viaje) y quiere que todos puedan tener  acceso a sus especias. "Si pueden hacer clase bien, sino que se lleven las rece tas, las especias". Estoy convencida que va a llegar ahí. No tanto poruqe shiva  lo proveerá o porque la fe y dios... Sino porque esta mujer tiene un producto de la puta madre y ser parte de eso es un privilegio que todo viajero deberían anhe lar y sobre todo porque tiene los ovarios tan bien puestos que no me sorprendería que con la ayuda de otros y otras con los cojones bien puestos logre sus objeti vos.    Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. La fuerza y las ganas  de Rika, son para mi un punto en el tiempo al que espero volver en muchos flash backs. La sonrisa, la fe y la convicción que se puede. La certeza que los tiempos difíciles son necesarios para ver los frutos de los momentos felices. Me lleno  el estomago y el alma. Se que sintió tanto cariño hacia nosotras como nosotras hacia ella. Nos repitió infinitas veces que eramos parte de su familia, que de to das las clases que dio solo tiene algunos amigos, capaz 5 y que entre esos, esta mos nosotras. Que volvamos, que cocinemos, que compartamos. Que siempre es mejor cocinar de mas que de menos. Que hay que cocinar para los amigos y que la comida en la boca hay que saborearla. De derecha a izquierda y después al centro. Que  los sabores penetren separados y juntos y recién ahí tragar.  

Tengo una amiga nueva. Su negocio se llama Spice Paradise.  

Buen apetito.